Max Ernst (1891-1976) nació en Brühl, Alemania. Hijo de un maestro de sordomudos y pintor aficionado, se traslada a Bonn en 1909 para estudiar Historia del Arte, época en que comienza a interesarse en obras producidas por enfermos mentales. Su aproximación al tema es ya de ruptura o de cultura alternativa, evitando “toda clase de estudios que puedan degenerar en un modo de ganarse el pan de cada día".
La obra pictórica de Max Ernst, sus instalaciones e intervenciones que hoy conceptualizaríamos como “acciones de arte”, aluden con frecuencia a los sueños, a paisajes interiores más allá de la realidad, pero el carácter de su obra y de su vida estará marcado en definitiva por su cruenta experiencia como soldado de artillería y la guerra, a la que definió como “la gran marranada”. Su lenguaje plástico se volverá expresionista, a veces abstracto, surrealista o dadaísta, integrando medios de expresión en técnica mixta, con collages, frottages y objetos de desecho dispuestos en un nuevo contexto significante.
.









